Saturday, May 13, 2006

OPNIÓN AFGANISTÁN VS COLOMBIA


AFGANISTÁN VS. COLOMBIA
Por Sandra Aristizabal

Colombia, nuestro querido país, donde si te pones a caminar mucho por ahí, probablemente te secuestren, tiene varias similitudes con un lejano país del medio oriente, cuya mala fama es inferior a la nuestra por ser una tierra guerrerista, machista (hasta la muerte), y que sostiene unas costumbres o mejor diría yo, unas torturas inimaginables.

Gracias a la revista El Malpensante publicada en marzo del 2004, una doctora paisa llamada Natalia Aguirre Zimerman, nos pudo dar a conocer de una forma jocosa, triste y en un vocabulario coloquial y sencillo, la dura realidad de ese país, que para nosotros podría ser el mismo infierno pero, para sus habitantes representan sus tradiciones, su raza, religión, donde hay que hacer respetar a como de lugar.

Afganistán ha sufrido por años invasiones, guerras sin sentido, y nosotros los colombianos sufrimos día a día las injusticias de grupos alzados en armas cuyo fin es eliminar a todo aquel que no cumpla con sus exigencias o sea negligente con sus peticiones, pero la gran diferencia, es que somos aproximadamente ochocientos años más avanzados que ellos.

Para un colombiano, sería inconcebible vivir sin agua, sin luz, sin utensilios básicos de higiene y salud; pero hay que tener en cuenta que esas precarias situaciones la viven aquellos que en nuestro país no tiene la suerte de contar con unos pesos para mejorar su situación.

Pero, en Afganistán, todos, absolutamente todas las almas que allí habitan, soportan humillaciones, desprecios y hasta la propia muerte en un día cualquiera.

Me parece aterrador que una bebe recién nacida sea sinónimo de tragedia y no de un gran milagro, cómo puede ser posible que esta pequeñita tenga que aguantar humillaciones y golpes hasta casi los 30 años de vida por el simple hecho de ser mujer.

Además, los derechos a la vida, la salud, la educación, casi se podría decir que no existen; primero está restringido para las mujeres preparase y asistir a la academia, cuyos esfuerzos se notan al entablar escuelas clandestinas sin que nadie se entere, en cuanto a la salud, la mujer no puede asistir a un centro medico periódicamente si su marido no se lo permite

La vida está en constante riesgo, ya sea por las múltiples minas quiebra patas incrustadas en cualquier parte del camino o por una paliza a la mujer por parte del hombre por que el día está frío.

Esas tierras, (porque ni siquiera existe el término de ciudad), creo yo, están poseídas por el desconsuelo eterno.
Sus formas de vida son un atentado a la dignidad humana, que cualquier persona no desearía soportar.

Podría afirmar que Colombia es un país que ha luchado porque los derechos fundamentales se hagan cumplir, donde los niños tengan un mejor futuro, donde existe la solidaridad, es el paraíso en comparación a aquellos lugares donde no existe el amor por la familia, el respeto por la vida (eso lo pongo un poco en duda), y la “libertad”.

Muchas veces las personas y me incluyo, quisiéramos salir de aquí a explorar otros lugares, sin antes haber tenido la oportunidad de recorrer nuestros campos y percibir la simpatía de los demás.

Pero hay que tener en cuneta, que es un modo de existir, que no nació de la noche a la mañana y se podría decir, que es normal todo aquello que para un colombianito sería la muerte en persona.